Las tardes de invierno se hacen muy largas, pero al menos se convierten en entretenidas si me tienes a mi de madre, jejeje!
Eso es lo que me dicen mis hijos, que soy divertida. Y Candela me ha dicho: sabes? eres mi amiga. Aunque cuando se cabrea me dice: pues ya no eres mi amiga. Y le tengo que decir: bueno, al menos sigo siendo tu madre, chinchaaaa!!!